Magalys "Lupe" Reyes Reyes

24 de enero de 1960 - 3 de julio de 2020

Yahveh es mi pastor

"Salmo. De David. Yahveh es mi pastor, nada me falta. Por prados de fresca hierba me apacienta. Hacia las aguas de reposo me conduce, y conforta mi alma; me guía por senderos de justicia, en gracia de su nombre. Aunque pase por valle tenebroso, ningún mal temeré, porque tú vas conmigo; tu vara y tu cayado, ellos me sosiegan. Tú preparas ante mí una mesa frente a mis adversarios; unges con óleo mi cabeza, rebosante está mi copa. Sí, dicha y gracia me acompañarán todos los días de mi vida; mi morada será la casa de Yahveh a lo largo de los días."

Salmo 23

Honras fúnebres

  • Fecha:

    8 de julio de 2020

  • Lugar:

    Iglesia San Pablo, La Locería

  • Hora:

    11:00am

Siempre vivirás en nuestros corazones

Quienes tuvimos la oportunidad de conocer a Magalis Reyes sabemos que cualquier discurso que se realice en su homenaje se queda corto ante la magnanimidad de su personalidad y su carácter. Son muchas los recuerdos que se agolpan en nuestros corazones, pero su inesperada muerte aún no permite que estas memorias se conviertan en bálsamo que suavice el dolor de su partida. Será el tiempo, nuestro leal compañero, el que se encargue de dar una salida amable a nuestros amargues trances.

Magalis Reyes fue una mujer que honró con creces la definición que Ulpiano diera del quehacer de los juristas, entendido como el conocimiento de las cosas divinas y humanas y el conocimiento del derecho como la ciencia de lo justo. Quienes trabajamos dimos cuenta de su sagacidad, su agudeza y su inteligencia. En los momentos más oscuros, su presencia se convertía en una luz que permanentemente iluminaba el camino de la sensatez, la integridad y la transparencia.

Las extensas horas de trabajo, los saludos casuales y las conversaciones profundas parecen momentos efímeros frente al inconmensurable paso del tiempo. No obstante, para quienes tuvimos la oportunidad de compartir su camino nos quedan sus enseñanzas, pues su alma de profesora siempre resplandecía en cada frase con la indicación adecuada, el lenguaje idóneo, la palabra precisa y el estímulo esperado.

No queda duda de que la tierra hoy llora la partida de una mujer excepcional, pero el cielo rejuvenece de alegría pues a su palacio eterno ha llegado una persona que acompañará siempre nuestros corazones. Entre tanto, la labor que realicemos para continuar la promulgación de sus ideas será la que nos redima. Quienes la conocimos tendremos por delante el reto que lanzara Nietzche para alcanzar su corona, no obstante que Magalis Reyes siempre marcará la pauta.

La civilidad y las buenas costumbres se deleitaban con la persona de Magalis. Su figura impoluta nunca perdió la compostura ante los momentos más difíciles y oscuros. En un mundo donde la virtud se ha vuelto un bien de antaño de alta rareza, Magalis Reyes era una mujer que cosechaba el conocimiento de los clásicos y la tendencia de las nuevas vanguardias con una muestra heroica de fortaleza y ternura que enmarcaba la esencia de lo justo.

Su amigos y familiares fuimos impactados por la sagacidad de su personalidad y siempre recordaremos sus grandes habilidades para hacer fácil lo difícil y lo incomprensible razonable.

La partida de Magalis nos ha herido profundamente, pero su ausencia corporal se ve recompensada por el mérito de su esfuerzo y de las personas que participamos en ello. Su ejemplo, su sencillez y su carisma son los derroteros de quienes seguimos atrás. A su tumba, esperaremos ansiosos que en lugar de flores se genere una ristra de estrellas que enmarquen lo que usted fue y lo que todos nosotros esperamos algún día poder ser.